Esta historia estilo doujinshi o fanfiction es una fantasia que soñé hace muchos años atrás, y por ello decidi escribirla y compartirla en este espacio, si deseas por favor cruza el puente entre la realidad y el sueño que vivi hace muchos años atrás...
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sábado, 5 de octubre de 2013
Redefiniendo la historia.
Decidí redefinir la historia e integrar mis propios dibujos para hacerla mas amena, espero y les guste. Saludos.
domingo, 4 de agosto de 2013
Cap. 2: Un nuevo camino.
Después de que me recuperase de la impresión de haberme encontrado en un lugar totalmente desconocido, me di cuenta que el vehículo que me había casi atropellado se detuvo apenas lo había yo evadido. Escuche algunos comentarios que no pude entender, pero era claro el sentimiento de angustia del mensaje. De pronto. Una de las puertas del carro se abrió y una chica de coletas rubias salió y comenzó a caminar hacia donde yo estaba.
Se detuvo a una cierta distancia y me hablo en un lenguaje que yo no pude entender, simplemente, no podía comprender ni una sola palabra de lo que me decía, pero al parecer hubo un gesto de alivio en su rostro al ver que no me moví ni que tuve intención de hacer nada que la perturbase. Hizo un gesto de despedida y regreso al vehículo. La aguardaban en el interior del auto un niño y dos adultos. Sus padres de seguro.
Cuando el automóvil ya se iba, pude observar que la chica de las coletas rubias volteo por la ventanilla del automóvil y ambos nos quedamos observando por un momento hasta que el auto desapareció en el camino.
Sin saber que hacer decidí tomar el camino opuesto, ya que a la distancia se podía percibir algunas construcciones y el comienzo de lo que podía ser un pequeño pueblo. Pero... el no poder comprender lo que la chica decía, y lo desconocido del lugar donde me encontraba me hizo darme cuenta. Estaba muy lejos de casa.
Camine durante una media hora y llegue a un pequeño pueblo de escazas casas, pero al igual que con la joven, nadie entendía lo que quería decir, y yo tampoco podía entender lo que ellos hablaban. Al final pensé que lo mejor era caminar fuera del pueblo y tenderme sobre la hierba. Estaba perdido muy lejos de casa, con hambre, sin dinero y sin tener la mas mínima idea de donde estaba.
Mientras observaba el cielo, mi vista recayó en un punto que poco a poco se aproximaba. No logre distinguir que era por un largo rato, hasta que de pronto el punto comenzó a dibujar una silueta. ¡Era un hombre! ¡Un hombre flotando! mas bien ¡volando! Era imposible pero ahí estaba. Y su aspecto no era nada común, si puede ser común un hombre volando. Portaba una capa y parecía deslizarse erguido mientras cruzaba el firmamento. Un extraño sentimiento como un escalofrió recorrió mi cuerpo. Maldad. Maldad. No dejaba de pensar esto cada vez que observaba a ese "hombre".
Como si de eso dependiera mi vida comencé a seguirlo a la carrera. Regrese el pueblo y aun cuando le hice señas a la poca gente que tope en mi camino, todos parecían ir de regreso rápidamente a su casa terriblemente asustados. Esto solo aumento mis sospechas.
-"Ese ser debe ser malvado"- me dije mientras continúe corriendo tras el. Me tope después de un rato de corre con un elevado monte y comencé a escalarlo. Apenas había notado que cruzaba con facilidad los caminos, que corría sin apenas sofocarme, que escalaba y brincaba grandes tramos con mas agilidad de la que solía tener. Esto debía ser un sueño, tenia que ser un sueño. El problema es que no podía despertar.
Cuando llegue a la cima de ese monte note que la carretera continuaba. Aviste al "hombre" sobre el cielo a mi derecha y entonces me percate de algo..., el auto de la joven que había esquivado antes, iba sobre esa carretera y ese ser, al parecer, iba tras ellos...
Cap. 1: El camino a Fantasy
Había ansiado volver a toparme con esa extraña chica que había visto días atrás. Hasta que pasadas unas semanas, ella volvió a hacer acto de presencia. Era un dia nublado y frio. Y parecía que ella se compaginaba a la perfección con el ambiente. Esta vez no hubo ningún saludo, ninguna voz, únicamente sus ojos fríos e inmóviles. Su rostro era como el de una efigie solida, estática.
Cuando finalmente hablo me hizo volver hacia ella y solo profirió estas palabras:
-"¿Cuanto tiempo mas piensas permanecer sin hacer nada?. Es tiempo que cumplas tu propósito o de otra manera no tendrá sentido el haberte provisto del don que te otorgo tu madre."
-"¿Mi madre?"- respondí solamente.
-"Así es, tu Madre es hermana de mi Madre, eso en cierta forma nos vincula..."-
-"¿Conoces a mi Madre? !!¿Qué sabes de ella?!!"- exclame bruscamente.
Ella se contuvo de mencionar nada mas. Nuevamente pretendía desvanecerse así que avance hacia ella y trate de sujetarla, pero fue inútil, como un espejismo se había distanciado de mi.
De pronto sentí que el ambiente estaba cambiando y sin saber por que, todo parecía oscurecerse mas y mas mientras escuchaba su voz repetir: -"Tu tienes un gran don, pero ese don puede ser tu maldición.."
De pronto me vi encerrado en la mas profunda oscuridad y todo pareció quedar en silencio. En ese instante en que todo había quedado en calma aparente me pregunte, ¿quien era ella? ¿Cómo se llamaba? Ni siquiera sabia su nombre, pero realmente no era solo lo que había mencionado sobre mi Madre, sino algo mas, algo que la hacia particularmente familiar para mi.
Siempre he podido ver fantasmas y seres que se supone no existen. Pero ella era diferente. No era un duende o un fantasma que solo se puede vislumbrar por instantes como copia o impresión mental de un momento en algún lugar, no. Ella era diferente. Ella aun estaba viva.
De pronto de entre toda la oscuridad comencé a observar dos puntos de luz que se acercaban directamente hacia mi. Su luz comenzó a cegarme, hasta que reaccione y no se con que decisión o si mas bien fue lo único que pensé que podía hacer, salte con todas mis fuerzas, en ese momento entendí, que era un automóvil lo que venia hacia mi, y que de alguna manera lo había esquivado saltando, algo que nunca antes había podido hacer.
Una joven en el auto había observado con ojos de incredulidad lo que yo había hecho.
Un instante después había reaccionado y me daba cuenta de que ya no estaba en el camino donde me había topado con la misteriosa joven. Todo el paisaje había cambiado y no tenia la mas mínima idea de donde me encontraba.
sábado, 3 de agosto de 2013
Prologo
PROLOGO
Me encontraba caminando por una calle tranquila. La misma que cada día acostumbraba recorrer como camino de ida y de vuelta a la escuela. Ya eran mas de las 2 p.m. y el ir y venir de los automóviles me hizo detenerme en una esquina. En ese instante, note para mi sorpresa, que una chica se encontraba observándome desde lo alto de un poste. Inadvertida para el mundo entero como solo yo sabia que podía estar. Nadie podía verla. Nadie, solo yo. Sabia perfectamente que para el resto del mundo esa chica no existía, pero yo estaba ahí, contemplándola, en medio de un dia perfectamente normal.
Su cabello largo y su extraño aspecto llamo mi atención desde el primer instante. Ella me observaba con una mirada que parecía traspasar mi alma y yo me mantuve en total silencio solo observándola. De pronto, a pesar de la distancia que había entre nosotros la vi mover los labios y como transportados en el aire o en mis pensamientos su voz llego directamente a mi clara y serena como si estuviese a un paso de mi.
- "Asi que tu eres quien tanto alboroto esta causando en el mundo Astral..., aunque no me pareces otra cosa que un niño perdido en medio del mundo."-
Su voz era suave pero grave, y la manera en que el mensaje llego a mis oídos me transmitio una nostalgia como no la había percibido nunca antes. No conteste pero le sonreí en un gesto vanidoso apretando mi puño como invitándola a probarme. Me sentí ofendido por sus palabras.
-"Vamos, adelante..., aquí estoy, no voy a rehuir el combate."- Dijo sin mas, mientras me observaba. Yo quise atacarla, borrarla..., no quería que me molestaran..., como siempre.
Antes de que pudiera decir nada ella se desvaneció en el aire dejándome atrás. Pude notar una risita leve provenir de ella mientras desaparecía como esfumada por el viento. Una corriente de hojas y polvo me envolvió. Pero ahora mas que nunca me daba cuenta que no estaba solo. Alguien me observaba, y eso era una molestia. Aunque en el fondo no me disgustaba. Después de todo, nadie se fijaba en mi, fuera de mi familia, yo a nadie importaba, nadie se preocupaba por mi, nadie se daba cuenta de mi existencia.
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